
En los consolas más recientes está utilizando un nuevo modelo de lector de Hitachi al cual se le han tapado todos los chips con una resina negra, de forma que sea casi imposible quitarla sin dañar el chip. Además, también se han cambiado los métodos de acceso, de forma que los programas antiguos para modificar el firmware ya no funcionan.
Un método de baja tecnología pero, por ahora, de alta efectividad para prevenir la piratería.







